Estrategias para una vida sana y natural

Cuando se uno se plantea llevar una vida más sana y natural, automáticamente suele pensar en: hacer deporte, cambiar la alimentación, introducir una actividad específica orientada a la salud y otras estrategias parecidas. Por supuesto, cualquiera de estas posibilidades es perfecta, no obstante, si realmente deseamos cambiar nuestro estilo de vida por otro, verdaderamente más sano y natural debemos ampliar nuestra perspectiva: somos seres vivos.

Estilo de vida sano y naturalPhoto: Ashlee I by ayanalayne1 on Flickr under Attribution License 4

Y a menudo olvidamos que somos seres vivos y por lo tanto, que formamos parte de la naturaleza. Sobretodo en las ciudades, solemos llevar un estilo de vida bastante desconectado de la naturaleza en el que estamos aislados de los elementos, los cambios y los ciclos naturales. ¿Nos afecta este aislamiento? Definitivamente, sí, sin embargo,  podemos hacer muchas cosas  para mejorar esta situación.

La naturaleza, nuestra vida y nuestra salud

Una de las primeras cuestiones que debemos asumir es que, la mayoría de nosotros,  vivimos protegidos (y al margen) de los cambios de la naturaleza. ¿Es esto una vida sana y natural? De la mano del desarrollo de la sociedad industrial, hemos diseñado un sinfín de estrategias que nos garantizan un entorno artificial completamente constante. Raramente sentimos el frío, el calor, la oscuridad, la humedad, las inclemencias atmosféricas, el sol o estamos en espacios abiertos. Nuestro contacto con los elementos, variaciones y cambios naturales se limita a breves experiencias muy dispersas en el tiempo. A veces notamos un poco de frío cuando vamos del coche a casa, a veces nos toca el sol un poquitín al salir a comer al mediodía, a veces algunas gotas de lluvia nos salpican…

En cualquier caso, a pesar de ser seres vivos, y como tales, diseñados para vivir en contacto constante con la naturaleza y su fluir, vivimos de espaldas a ella, ajenos completamente a su ritmo y, a la postre, esta desconexión nos lleva a modelos de vida en los que el aislamiento y la soledad son la razón de nuestra existencia en vez del contacto y la compañía.

Estrategias sencillas para una vida sana y natural

Procura Caminar

Al margen del los beneficios directos que el ejercicio físico produce en tu salud, caminar te dará la oportunidad de experimentar controladamente los elementos de la naturaleza, a veces el frío, a veces el calor, a veces el viento. Es de vital importancia recuperar el contacto con ellos. Tu cuerpo debe recuperar su capacidad natural para autoregularse y adaptarse.

Una estrategia sencilla para conseguir este objetivo es cambiar tu rutina de movilidad semanal para introducir algunos desplazamientos a pie. Y si, de vez en cuando, pasas un poco de frío, o de calor, o te empapa la lluvia (que sólo es agua) no te preocupes, no sucede nada anormal, tu cuerpo está preparado para este tipo de eventualidades. Dale la oportunidad de funcionar a pleno rendimiento; se trata precisamente de conseguir entrar en contacto con los cambios naturales a tu alrededor y que tu cuerpo se adapte. Una vida sana y natural precisa de cambio, reeduca a tu cuerpo.

Permanece en espacios abiertos

Otra de las cuestiones que tanto físicamente como psicológicamente nos afectan más a medio y largo plazo es nuestro estilo de vida recluido, dentro de pequeñas casas o emparedados en el enjambre de calles estrechas sin horizonte. Esta situación, nos priva de la noción de quienes somos, de la perspectiva a largo plazo, de la visión de conjunto y nos aleja completamente de los demás porque nos hace vernos como seres centrales (y aislados).

Adquirir una percepción de uno mismo en la que se toma consciencia de nuestro tamaño real frente a la dimensión de la naturaleza nos ayuda a comprendernos mejor como seres y nos proporciona una visión más realista de la dinámica de los acontecimientos. Al verte pequeño y rodeado de una gran inmensidad, sueles dejar de enfocar los problemas (y sobretodo las soluciones) de tu vida como algo que sólo gravita a tu alrededor y depende únicamente de ti. El mundo es muy grande, está lleno de oportunidades… Y de soluciones.

La estrategia es simple: pasea en espacios abiertos y observa el horizonte. Una vida sana y natural precisa de perspectiva, dátela.

Haz actividades sin luz artificial

A nivel bioquímico, nuestro cuerpo esta diseñado para funcionar gracias a ciclo natural de cambio en la intensidad de luz –la alternancia serotonina y melatonina es el ejemplo más evidente–, no obstante, una gran parte de nuestra actividad se desarrolla en entornos regulados con luz artificial con lo que, como constantemente estamos expuestos a entornos con nivel de luz constante, poco a poco vamos perdiendo nuestra capacidad atender a las señales naturales de cansancio y vigilia y nos volvemos auténticos expertos en no escuchar cuando nuestro cuerpo está preparado para irse a dormir y cuando desea despertarse.

Una buena manera de reconectarnos con nuestro movimiento bioquímico natural es, a partir de una cierta hora de la tarde, ir reduciendo paulatinamente la intensidad de luz en nuestro hogar. Una vida sana y natural respecta los ciclos naturales, aprende a sincronizarte.

Introduce nuevas rutinas y cambia las antiguas

Otro aspecto a tener en cuenta es nuestra capacidad de adaptación al cambio. Solemos llevar vidas muy ordenadas, en las que el ritmo, duración y orden de los acontecimientos está preestabecido y responde a pautas muy constantes. Este estilo de vida, por supuesto, te resulta muy sencillo, casi siempre sabes lo que va a suceder a continuación y cuanto va a durar, no obstante, te aleja de tu capacidad natural para gestionar situaciones de cambio, peligro, o incluso de tu creatividad natural.

En este punto, la estrategia es muy simple y puede llegar a ser muy divertida: paulatinamente cambia tus rutinas. Desde la mano que utilizas para lavarte los dientes, hasta el camino que recorres para ir a tu oficina, la hora a la que te acuestas o te levantas, etc. Prueba nuevos caminos, introduce actividades que te sean desconocidas, aprende un nuevo idioma. Haz lo que quieras, pero hazlo distinto, te sorprenderás de cuanto se agiliza tu mente. Una vida sana y natural se mueve con el cambio, muévete hacia él.

Mantén contacto directo con las personas

Por último, una de las peores consecuencias de nuestro estilo de vida actual es que nos dirige hacia el aislamiento y no propicia el contacto físico. Vivimos solos, aislados y nos comunicamos con “nuestra gente” a través del chat, del móvil o de la videoconferencia, pero no estamos a su lado; estamos lejos y el contacto físico es nulo. No podemos olvidar que, a diferencia de otras especies, el ser humano es un animal radicalmente social, preparado para vivir en comunidad, para la comunicación y el contacto físico. Todos nuestros sentidos están preparados para un estilo de vida de contacto y corta distancia y, en cambio, solemos vivir dentro de burbujas de aislamiento.

Procura ver a tus amigos y seres queridos cara a cara. Semanalmente (por no decir diariamente) procura estar con personas: habla con ellas, escúchalas, tócalas, sobretodo, no te quedes aislado. Asimismo también puedes introducir alguna actividad física de contacto (los deportes de equipo, la danza, jugar, asistir a eventos sociales…) No hace falta que vayas tocando a todo el mundo, por supuesto, pero de vez en cuando ofrece y recibe alguna caricia, algún abrazo; tus sentidos, tu mente, quizás incluso tu alma, te lo agradecerán.



3 respuestas para Estrategias para una vida sana y natural

  1. Hola,buenas tardes!

    Miro bastante vuestra web como fuente de inspiración para hacer una pagina de la misma temática.

    Veo los textos bastante claros y explicativos. Buen trabajo

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